Filósofa Punk. Una memoria de Esther Díaz
Escucho Los Ramones y otros clásicos del punk mientras pienso qué me dejó el libro de Esther Díaz en la que se autodenomina "Filósofa Punk". Creo que tiene que ver con su ideología disruptiva en la que página a página demuestra que nuestro entorno familiar no nos define y que podemos cortar con las cadenas impuestas por los convencionalismos sociales que nos limitan.
En esta autobiografía, Esther Díaz plasma en 8 capítulos, parte de los acontecimientos más grandes de su vida. Adentrarse en esta historia, es hacer un recorrido por la vida intensa y controversial de la protagonista. En la misma, relata situaciones que no cualquier persona sería capaz de contar y todo lo hace sin tapujos. Desde experiencias sexuales, las complicadas relaciones con sus hijos y hasta situaciones de violencia que demuestran los extremos a los que podemos llegar y experimentar los seres humanos.
Los nombres de los capítulos, Abusos, Amores, Sexualidades, Violencia, sólo para nombrar algunos, son concretos y explícitos, permiten conocer distintos aspectos de esta mujer singular que supo romper con cada estereotipo.
En el capítulo titulado "Más allá de las prohibiciones" nos relata cómo se sentía en un mundo que no estaba diseñado para personalidades como ella y al no poder concurrir a la escuela secundaria que tanto anhelaba:
"Sentía que me trataban como una idiota porque mis padres solo me habilitaban para que estudiara lo admitido a mitad del siglo pasado para una señorita: piano, danza, bordado a máquina u otra actividades sin relación alguna con mis anhelos. Aceptaba porque en algo tenía que ocupar el tiempo, pero llevaba mi calvario bajo la ropa, y no solo metafóricamente. El pasaje al estado matrimonial agravó todo, hasta las prohibiciones."
Sin embargo, cuando la vida parecía que ya tenía un camino trazado, a los 26 años, con 2 hijos, una peluquería que le pertenecía y en la que trabajaba tiempo completo, toma la decisión de retomar los estudios, realizar el secundario en las noches y posteriormente, ya con 30 años aproximadamente, ingresa a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA de la que egresa en el año 1973. Los tiempos violentos que representaron la década de los 70 implicó el alejamiento de los claustros hasta el año 1985 cuando la democracia ya se encontraba instaurada de nuevo. A partir de allí se desarrolla como investigadora y docente y, si bien actualmente se encuentra jubilada, sigue destacándose como una importante figura del sector intelectual argentino.
En una entrevista con La Nación, afirma que fue el sentimiento de resistencia lo que la impulsó a no resignarse a llevar una vida sin haber cumplido un objetivo y deseo que llevó dentro siempre, completar sus estudios y hacer un doctorado en Filosofía. La resistencia entendida bajo un precepto a la que hace referencia Nieztsche, "nunca se piensa mejor como cuando se piensa en contra de otro".
Sin lugar a dudas, el aspecto académico es sólo una de las partes que atraviesan a esta mujer que supo lidiar con las adversidades y sobreponerse a las piedras que se aparecieron en su camino. Sincera y apasionada, en el prólogo de su libro dice "Asumo y denuncio discriminaciones, abusos, violencias, injusticias cometidas y sufridas" ; y creo que a medida que se avanza en la lectura de sus páginas, cada uno de estos sentimientos irán aflorando en cada uno, haciendo que rías y llores.

Excelente Mila!
ResponderEliminarGracias!!
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